Durante una charla con Axelata, el músico uruguayo reflexionó sobre cómo su carrera ha sido una construcción paciente, guiada por el trabajo constante y la búsqueda de un sonido propio.
Luis Angelero ha recorrido un trayecto que muchos sueñan y pocos logran: pasar de ser un fanático infantil de El Cuarteto de Nos a tocar junto a ellos en escenarios tan emblemáticos como el Palacio de los Deportes, en la Ciudad de México. Para el músico uruguayo, este momento representa mucho más que un logro profesional; es el resultado de una travesía forjada con paciencia, esfuerzo y una filosofía que él mismo define como el “camino hormiga”: avanzar sin prisa, pero sin pausa.

Angelero describe este capítulo como un “hito personal”, símbolo de la constancia y del trabajo a largo plazo, valores que hoy parecen contradecir el ritmo acelerado con el que se mueve la industria musical. “Todo tiene su tiempo. Hay que saber esperar para construir algo sólido”, expresa el artista, quien encuentra en la paciencia una forma de resistencia y autenticidad.
Esa misma filosofía guía el proceso de su próximo álbum, una obra que promete ser más nocturna, cruda y con una energía más rockera. El músico ha decidido no apresurar su lanzamiento y espera tener todo el material desde las mezclas finales hasta los videos completamente listo antes de iniciar el ciclo de promoción en 2026. Su objetivo es claro: priorizar la coherencia y la profundidad artística por encima de la inmediatez.

En un contexto donde la inteligencia artificial parece homogeneizar el sonido y las tendencias dictan el rumbo de muchos artistas, Angelero defiende la importancia del “carácter” y la búsqueda de una voz propia. Cita a referentes uruguayos como Jaime Roos y Rubén Rada, cuyas identidades sonoras son inconfundibles, como ejemplos de esa autenticidad que hoy considera esencial rescatar.
Con una visión que combina reflexión y realismo, el músico también comparte un mensaje para las nuevas generaciones de artistas en Latinoamérica, donde aún persiste el estigma de la precariedad en el arte. Su consejo es claro: dedicación, constancia y autosuficiencia. Angelero invita a los jóvenes a dominar las distintas áreas del oficio musical desde la producción hasta el sonido y a mantenerse abiertos a múltiples roles dentro del arte, como una forma de continuar creando sin depender completamente de otros.

En un panorama que premia la inmediatez, Luis Angelero se mantiene fiel a su propio ritmo, recordándonos que los caminos más lentos, a veces, son los que dejan huellas más profundas.
Entrevista: Axelata | Redacción: Radar Musical



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